El nuevo contable de una gran empresa no consigue concentrarse en su trabajo y no para de cometer errores. Sus dos colegas se frustran y deciden ayudarlo a refocalizarse... con la ayuda de sus enormes pollas. Lo seducen y él se convierte ansiosamente en su zorro de oficina, amando cada momento mientras descubre su nuevo rol. Le follan en dos bandas y a lo perrito, gimiendo de placer. Le encanta ser su juguete sexual voluntario y no puede tener suficiente.