En la segunda escena de Sexo Peligroso en Lugares Públicos 2 de Bijou, de los años 80, dos atléticos limpiacristales, empapados de sudor y deseo, no pueden resistirse a ensuciarse en el trabajo. Desde lo alto de un andamio, la tensión disminuye cuando el joven semental, ardiente de deseo, se lanza a por la gran polla de su colega, haciéndole una mamada húmeda que los deja a ambos palpitando. Su suave culo la atrae, y el hombre mayor no se contiene, follándolo duro con pasión que hace vibrar la plataforma. La ciudad se abre ante él mientras el profundo agujero del joven engulle cada centímetro, culminando en un final crudo y lleno de semen. Esta atrevida aventura en público es una visita obligada para los amantes de la acción deportiva de época y el sexo arriesgado al aire libre.