Estos dos tíos tienen el mismo estilo: viriles, con la cabeza rapada y tatuados. Son masculinos en la vida cotidiana, pero sólo uno de ellos es dominante en la cama. Y sí: uno de ellos es bastante pasivo, y sólo es cuestión de tiempo que asuma realmente el sumiso que es en el fondo. Para ayudarle a asumir su posición natural, el activo le pone a cuatro patas para follarle. Bien usado y follado duro, por fin siente salir su lado sumiso. Y cuanto más recibe, más quiere demostrar que le encanta y asumir su papel al 200%, llegando incluso a cabalgar la polla como un buen pasivo.