En esta pequeña joya de Cadinot, un apuesto joven pasea por un parque y llama la atención de un chico tan atractivo como él. La química es inmediata: sonrisas, cercanía y muy pronto las manos se buscan. Un tercer galán igualmente irresistible se une a ellos de forma natural. Lo que comienza como una discreta caricia se convierte rápidamente en un tórrido encuentro al aire libre. Los actores, sublimes y cómplices, se dan rienda suelta: garganta profunda experta, golpeteo apasionado, besos intensos piel con piel, alternando los papeles con una generosidad contagiosa. Todo está escenificado con el legendario talento de Cadinot: luz natural, miradas ardientes, cuerpos bronceados y deseo palpable. Una pura fantasía adulta entre actores adultos consentidores que celebra la espontaneidad y la belleza masculinas. Un gran clásico del maestro francés, que sigue igual de fresco y excitante años después. Imprescindible para los amantes de los tríos naturales, la naturaleza y el cine erótico elegante.