Un chico sexy moreno llega a una oficina para una entrevista. La empresa que ha anunciado el trabajo está dirigida por dos hombres gays. Nada más cruzar la puerta, los entrevistadores no pueden evitar sentir un enorme interés por él. Juega bien sus cartas, diciendo a los posibles empleadores que le encanta seguir su dirección... ¡Hora de la prueba! Se le presentan dos pollas y en un santiamén su boca pasa de una a otra, haciendo todo lo posible para que se pongan duras como piedras. Ahora ofrece con entusiasmo su culo para cerrar el trato.